Artículo en El Mundo sobre el programa
16 de julio de 2009.- Dentro de este circo amarillista y sin escrúpulos en que se ha convertido la televisión actual, donde la vulgaridad y las malas formas campan a sus anchas, se aprecia ver cómo todavía algunas cadenas autonómicas se preocupan por emitir programas de entretenimiento ‘blanco’ y de calidad para sus telespectadores.
Es el caso del programa ‘Madrileños por el mundo’ (‘MXM’), que emite Telemadrid los lunes por la noche y cuyo objeto es, sencillamente, acercarnos a las vidas de madrileños anónimos afincados en países extranjeros.
‘MXM’ (formato, por otra parte, malogradamente copiado por otras cadenas nacionales) describe, de forma amable y sin pretensiones, las experiencias, costumbres y lugares comunes de personas de todo tipo y condición que han probado suerte ‘allende los mares’.
Durante el tiempo que dura el programa, el televidente asiste, curioso, a una encadenación de historias de lo más variopinto, con la sensación de que sus protagonistas podrían ser tus vecinos del quinto o incluso tú mismo. De paso, y en la mayoría de las ocasiones, se aprende geografía (¿alguien sabría situar en un mapa Isla Reunión antes de este programa?) y nociones básicas de culturas extrañas a la nuestra.
En un momento de crisis como el actual, ver ‘MXM’ supone una bocanada de aire fresco, una forma de evadirse de la dura realidad y de teletransportarse a una vida paralela que podía haber sido la tuya, y sin embargo no lo es. Los efectos secundarios de este programa son, lógicamente, perjudiciales: uno se va a la cama con sensación de no haber buscado suficientemente su lugar en el mundo.
En definitiva, ‘MXM’ es la viva prueba de que el entretenimiento no está reñido con la dignidad, de que para lograr buenas audiencias no es necesario ofrecer ‘carnaza’, y de que no es preciso gastar cantidades ingentes de dinero para producir programas de calidad.
Confiemos en que este programa se mantenga por muchos años y en que ninguna ‘cabeza pensante’ de esta cadena decida suprimir o cambiar el formato de este programa ni un ápice: ‘MXM’ es perfecto tal y como está.

